Una Acción de Telmex es, en lenguaje simple, una hojita de papel que dice "este pedacito de Teléfonos de México es tuyo". Cuando una empresa quiere crecer, en lugar de pedir todo el dinero al banco, lo divide en miles o millones de partes pequeñas y vende cada parte como una acción. Quien compra una se vuelve dueño de esa porción.
Las Acciones de Teléfonos de México que la gente conserva en su casa fueron emitidas entre los años 50 y los 90. La mayoría llegaron porque, en aquella época, contratar una línea telefónica obligaba al cliente a comprar también un paquete pequeño de acciones. Era la forma en que la empresa juntaba capital para construir la red.
¿Qué tienes exactamente en el papel?
- Cantidad de acciones: arriba a la derecha viene impreso "100 acciones", "50 acciones", etc.
- Valor nominal: el valor de referencia con el que se imprimió, no el valor de mercado de hoy.
- Cupones: los recuadritos pequeños abajo. Cada uno representaba un dividendo que se podía cobrar.
- Tenedor: a quién está dirigida (en muchos casos al portador, en otros a una persona específica).
Eso es lo que define cuánto pagamos por ella. No es un valor caprichoso: cada dato suma o resta al precio final.
¿Por qué se quedó guardada?
Porque se imprimió como "papel valioso" pero la gente no entendió cómo cobrarla. Ir a una casa de bolsa, abrir cuenta, esperar meses... la mayoría guardó el sobre y se olvidó. Hoy esos sobres aparecen entre los papeles de los abuelos y los hijos no saben qué hacer.
Lo que puedes hacer es muy simple: cotizar el título con nosotros. Te decimos cuánto vale hoy y, si te conviene, lo convertimos en dinero.